Restaurantes, bares y hoteles

Walkies para hostelería.

En un servicio lleno, el tiempo que un camarero pasa cruzando el local para preguntar algo en cocina es tiempo que no está en mesa. Esa es la razón real por la que la hostelería usa walkies, y no la de "coordinar al equipo" que sale en los folletos.

Qué cambia el día que los pones

Lo primero que desaparece son los viajes en balde: la comanda que había que confirmar, la mesa que pregunta si queda de un plato, el office que necesita hielo. Lo segundo, y lo que más agradecen los encargados, es que deja de gritarse. Un local donde el personal se comunica bajito con pinganillo se percibe más cuidado por el cliente, aunque el cliente no sepa por qué.

En hoteles el efecto es todavía más claro: recepción, pisos y mantenimiento dejan de depender de que alguien coja el teléfono interno.

Qué mirar en hostelería, por orden

  1. Uso libre. Un local no necesita licencia ni cuotas: con PMR-446 vas sobrado. De hecho, en el catálogo hay 87 equipos de uso libre marcados para hostelería.
  2. Discreción. Pinganillo de tubo acústico, siempre. Un micro-altavoz de solapa a todo volumen en una sala con clientes queda fatal.
  3. Manos libres. En cocina y en barra las manos están ocupadas. El VOX se paga solo el primer día.
  4. Aguante. Se caen, se mojan y les cae grasa. IP54 como mínimo en sala; en cocina y limpieza a manguera, mejor IP67.
  5. Turno completo. Un servicio de comidas y cenas es turno partido: o batería de sobra, o base de carga en el office.
  6. Tamaño. En el bolsillo del mandil, un equipo grande estorba. Los compactos ganan siempre en sala.

Cómo se reparten los canales

Lo habitual son dos grupos: sala (jefe de sala, camareros, terraza) y cocina/office, cada uno en su canal, con el encargado escuchando los dos o cambiando según el momento. En hotel se añade un tercero para pisos y mantenimiento. Todo eso se deja programado y con los canales nombrados antes de entregar los equipos: es la diferencia entre que el personal los use desde el primer día o que acaben en un cajón.

El error que vemos siempre

Comprar seis equipos sueltos con seis cargadores individuales. A la semana hay cables por todo el office y dos walkies sin batería el sábado por la noche. Un cargador múltiple en un punto fijo resuelve eso y, de paso, crea la rutina de dejarlos cargando al cerrar.

Del catálogo

Equipos que encajan en hostelería.

111 equipos del catálogo están marcados para hostelería. Estos son seis por los que suele empezar la conversación — cada uno abre su ficha con los accesorios que le corresponden.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan en hostelería.

¿Qué walkie es mejor para un restaurante?

Un PMR-446 de uso libre, compacto, con manos libres y pinganillo discreto, y con aguante para caídas y salpicaduras. La marca importa menos que el conjunto: equipo adecuado, buen audio y batería que cubra el servicio.

¿Cuántos walkies necesita un restaurante?

Lo normal está entre 4 y 8: sala, barra, cocina, encargado y uno o dos de reserva cargando. Si hay terraza separada o dos plantas, suma uno más por zona.

¿Se pueden usar walkies con auricular en sala sin molestar al cliente?

Es justo lo contrario: con pinganillo se habla en voz baja y el cliente no se entera de nada. Lo que molesta es el altavoz abierto, y por eso en sala se usa siempre auricular.

¿Aguantan la humedad y la grasa de una cocina?

Los equipos con protección IP67 sí, y son los que recomendamos para cocina y limpieza a presión. En sala, con IP54 o IP55 vas sobrado.

¿Sirven para hoteles además de restaurantes?

Sí, y suelen dar todavía más resultado: recepción, pisos y mantenimiento en canales distintos dejan de perseguirse por teléfono. En hoteles grandes conviene revisar la cobertura entre plantas antes de decidir el equipo.

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