Guía de compra

Cómo elegir un walkie sin que te la cuelen.

Casi nadie compra walkies dos veces en la vida, así que es normal llegar sin saber qué preguntar. Esta guía va en el orden en que importan las cosas: primero si necesitas licencia, luego cuánto va a llegar de verdad, y solo al final el modelo. Diez minutos de lectura te ahorran comprar seis equipos que no valen para tu local.

Lo primero de todo

¿Necesito licencia para un walkie?

Depende de la banda en la que transmita el equipo, no de su tamaño ni de su precio. En España conviven cuatro situaciones y conviene saber en cuál estás antes de comprar:

PMR-446: uso libre, sin licencia ni cuotas

Es la banda pensada para uso profesional ligero y particular. No hay licencia, no hay alta, no hay cuota mensual y no hay trámite con la administración. A cambio, la norma fija los límites: potencia máxima de 0,5 W (500 mW), antena no desmontable y equipo homologado con marcado CE. Los 16 canales son comunes a toda la Unión Europea, así que un equipo comprado aquí funciona igual en Alemania o Italia.

Para la inmensa mayoría de restaurantes, tiendas, hoteles pequeños, eventos y equipos de mantenimiento, esto es exactamente lo que necesitan. De los 156 equipos con ficha del catálogo, 88 son de uso libre.

UHF/VHF profesional: licencia de uso privativo

Son los equipos de 4, 5 o 10 W con antena intercambiable, los que se ven en obras grandes, industria, seguridad privada o logística portuaria. Trabajan en frecuencias asignadas y requieren autorización administrativa y su tasa correspondiente, además de programación específica. Dan mucho más alcance y admiten repetidor, pero implican trámite y coste recurrente.

Radioafición, marina y banda aérea: cada una con su título

La radioafición exige licencia de radioaficionado con examen previo. Los equipos de marina VHF necesitan licencia de estación de barco y título de operador. La banda aérea está restringida a usos autorizados. Si el catálogo te sale con equipos de estas familias, no es que valgan para tu bar: es que el catálogo también sirve a radioaficionados y a náutica.

Y la regla que se salta todo el mundo

Un equipo de importación sin marcado CE, o "abierto" para transmitir fuera de banda, no es una ganga: es una infracción con sanción y, sobre todo, interferencias a servicios que sí tienen la frecuencia asignada. Si un vendedor te ofrece "más potencia" en un PMR-446, está vendiéndote un problema.

Esta guía explica el marco general de uso en España a fecha de hoy y no sustituye a la normativa vigente ni a una consulta oficial. Antes de cerrar un pedido confirmamos contigo, por escrito, qué necesita exactamente el equipo que vas a usar.

Tres equipos de uso libre para hacerse una idea

DYNASCAN RUGGED Pack de 2 walkies PMR-446

DYNASCAN RUGGED Pack de 2 walkies PMR-446

Dynascan · protección IP67

Ver ficha

HYTERA S1 E LF Walkie-talkie PMR446 mini

HYTERA S1 E LF Walkie-talkie PMR446 mini

Hytera · protección IP67

Ver ficha

Dynascan 3A Walkie PMR446 Compacto con Pantalla LCD y Carga USB-C

Dynascan 3A Walkie PMR446 Compacto con Pantalla LCD y Carga USB-C

Dynascan · función VOX manos libres

Ver ficha

El dato que más se infla

Lo que dice la caja y lo que pasa en la calle.

Verás cajas que prometen 8, 10 o 12 kilómetros. Ese número se mide en condiciones de laboratorio: dos equipos en alto, sin nada en medio, normalmente de montaña a montaña. En tu local, el número real es otro:

  • Dentro de un edificio, entre plantas y con paredes de hormigón: de 50 a 300 metros por planta, y suele ser suficiente porque hablas dentro del mismo sitio.
  • En calle urbana, con tráfico y edificios: entre 500 metros y 1,5 km con equipos de uso libre.
  • En campo abierto o playa, con visión directa: de 3 a 6 km, y bastante más si uno de los dos está en alto.
  • Sótanos, cámaras frigoríficas y garajes: la señal se muere. Ahí no hay walkie que valga sin antena o repetidor.

La regla práctica: lo que manda es lo que hay entre los dos equipos, no los vatios. Duplicar la potencia no duplica el alcance ni de lejos; subir la antena un piso, a veces sí. Por eso, cuando alguien nos dice "quiero el que más llegue", lo primero que preguntamos es dónde va a usarlo y qué hay en medio.

Si necesitas cubrir un complejo hotelero entero, un centro comercial o varios kilómetros con obstáculos, la respuesta correcta no es un walkie más caro: es un repetidor, una antena bien puesta o una red digital. Eso se estudia, no se compra a ciegas.

Banda

UHF o VHF: dónde vas a hablar.

Es la decisión técnica que más se equivoca, y se resume en una frase: UHF entra mejor en los edificios, VHF corre mejor por campo abierto.

  • UHF (400–470 MHz): onda más corta, se cuela mejor entre paredes, mobiliario y estructuras. Es lo lógico en hostelería, hoteles, tiendas, naves y aparcamientos. También es la banda de PMR-446 (446 MHz).
  • VHF (136–174 MHz): onda más larga, rinde mejor en exteriores despejados, campo, costa o montaña, donde no hay muros de por medio pero sí distancia.

Si tu actividad mezcla las dos cosas —una finca con edificios, un puerto con oficinas— hay equipos de doble banda, pero ojo: casi todos ellos ya no son de uso libre y entran en el terreno de la licencia.

Tecnología

Analógico o digital: cuándo compensa.

El analógico es lo de siempre: aprietas y hablas, y si dos personas hablan a la vez se pisan. Funciona, es barato de mantener y cualquiera lo entiende en treinta segundos.

El digital (DMR, dPMR, NXDN) añade cosas que en según qué sitios cambian el día a día: audio más limpio hasta el límite de cobertura, identificación de quién está hablando, llamada a una sola persona o a un grupo, mensajes de texto, GPS en algunos modelos y botón de emergencia con aviso al resto. En el catálogo hay 17 equipos digitales DMR con ficha propia.

Nuestra recomendación honesta: si sois menos de quince personas hablando en un mismo local, el analógico de uso libre sobra y os deja el presupuesto para buenos accesorios, que se notan más. El digital empieza a compensar con varios grupos que no deben pisarse, turnos largos, control de personal aislado o cuando hace falta saber quién llama sin preguntar.

Un aviso que evita disgustos: digital no es sinónimo de compatible. Dos equipos digitales de protocolos distintos no se oyen entre sí. Si ya tienes flota, dinos cuál es y buscamos algo que hable con ella.

Autonomía

Batería: la diferencia entre un turno y medio turno.

La autonomía se mide con un ciclo estándar de 5 % transmitiendo, 5 % recibiendo y 90 % en espera. Con eso, una batería normal de walkie profesional aguanta una jornada completa. Los problemas aparecen cuando la realidad no se parece al ciclo: en una cocina en pleno servicio se transmite muchísimo más, y ahí la batería cae en picado.

  • Turno de 8 horas normal: cualquier batería de gama profesional llega.
  • Turno partido o 12 horas: o batería de más capacidad, o una segunda batería, o base de carga en el office.
  • Carga USB-C: cómoda de verdad, porque cualquiera puede recargar con el cargador del móvil. En el catálogo hay 42 equipos con carga o conexión USB-C.
  • Cargador múltiple: si sois más de cuatro, es casi obligatorio. Seis equipos con seis cargadores sueltos acaban en un cajón con los cables enredados y dos walkies sin batería el sábado por la noche.

Las baterías son consumibles: pierden capacidad con los ciclos, y a los dos o tres años de uso diario toca reponerlas. Por eso el catálogo lleva baterías y cargadores ligados a cada equipo — para que dentro de dos años no tengas que adivinar cuál era la tuya.

Aguante

IP, caídas y la vida real.

El índice IP lleva dos cifras: la primera es el polvo, la segunda el agua. En walkies verás sobre todo estos:

  • IP54 / IP55: aguanta polvo y salpicaduras. Suficiente para sala, tienda o recepción.
  • IP67: estanco al polvo y soporta inmersión breve. Es lo que pides para obra, cocina, playa, náutica o limpieza a manguera.

Y hay algo que no aparece en ninguna ficha y se lleva la mitad de las averías: las caídas. Un walkie de camarero se cae al suelo varias veces por semana. Un clip de cinturón decente y una funda cuestan poco y evitan cambiar equipos. En el catálogo tienes fundas, clips y transporte ligados a cada modelo, precisamente porque son la pieza que más se rompe y más se olvida al pedir presupuesto.

Lo que más se nota

El accesorio importa más que el equipo.

Esto sorprende a todo el mundo: entre dos walkies de gama parecida, la diferencia que nota el usuario no está en la radio, está en cómo escucha y cómo habla. Un equipo excelente con un pinganillo malo se usa mal; un equipo modesto con buen audio se usa todo el día.

  • Pinganillo de tubo acústico: discreto, cómodo y lo estándar en sala, hotel y seguridad. Es lo que se ve en hostelería de nivel.
  • Micro-altavoz de solapa: para obra, almacén y exterior, donde hay que oír fuerte y da igual la discreción.
  • Manos libres (VOX): transmite con la voz, sin apretar nada. Imprescindible si trabajas con las dos manos ocupadas — cocina, montaje, carga. 106 equipos del catálogo lo llevan.
  • Auricular de diadema: para ruido alto y continuado, tipo discoteca o taller.

El detalle que arruina compras: cada marca usa su conector. Un pinganillo de Kenwood no entra en un Hytera, y dentro de la misma marca hay series distintas. Por eso en cada ficha del catálogo solo enseñamos los accesorios de audio que le corresponden de verdad a ese equipo.

Cantidad

¿Cuántos equipos hacen falta?

La cuenta que funciona no es "uno por empleado", es esta:

  1. Cuenta las personas que necesitan hablar a la vez en el turno más cargado de la semana, no en un martes tranquilo.
  2. Suma uno o dos de reserva cargando, para cubrir la batería agotada y el que se cae al suelo.
  3. Si hay turnos que se solapan, cuenta el solape: media hora con el doble de gente hablando también cuenta.

Un restaurante de tamaño medio suele resolverse con 4 a 8 equipos; un hotel pequeño con 6 a 10 repartidos entre recepción, pisos y mantenimiento; un evento depende del montaje, y ahí lo normal es alquilar o ampliar puntualmente. Si prevés crecer, dilo desde el principio: los equipos que compres ahora marcan lo que podrás añadir después sin cambiarlo todo.

Los packs con cargador múltiple salen mejor que comprar sueltos y llegan ya organizados. En el catálogo hay 25 packs de equipo listos.

Canales y códigos

Lo que llaman "privado" no es privado.

Todos los walkies de uso libre comparten los mismos 16 canales. Para no oír a otros hay códigos de silenciamiento — CTCSS y DCS, los "subcanales" o "códigos privados" del manual. Conviene entender qué hacen exactamente:

Un código no cifra nada. Solo hace que tu equipo no abra el altavoz cuando la transmisión no lleva tu tono. Cualquiera con un walkie sin código en ese canal te oye perfectamente. Es una herramienta de comodidad, no de confidencialidad.

Con eso claro, la práctica es sencilla: en un local se usa un canal con código propio para no oír al bar de al lado, y si hay equipos que no deben mezclarse (sala y cocina, o montaje y producción) se reparten en canales distintos. Nosotros dejamos esa programación hecha antes de entregar, con los canales nombrados, y guardamos la configuración para que ampliar más adelante sea pedirlo y ya. Si prefieres hacerlo tú, en el catálogo están los cables de programación y clonación.

Si de verdad manejas información sensible, la conversación es otra: hay equipos digitales con cifrado, y eso ya se estudia caso por caso.

Antes de pagar

Checklist de diez segundos.

  1. ¿El equipo es de uso libre o necesita licencia? Que te lo digan por escrito.
  2. ¿Lleva marcado CE y es apto para España?
  3. ¿Aguanta tu turno con la batería que trae, o hay que sumar una segunda?
  4. ¿El accesorio de audio es el del conector de ese modelo concreto?
  5. ¿Hay cargador múltiple si sois más de cuatro?
  6. ¿La protección IP encaja con donde va a vivir el equipo?
  7. ¿Vienen programados o llegan en la caja para que te apañes?
  8. ¿Podrás comprar la misma batería dentro de dos años?
  9. Si crecéis, ¿podrás ampliar con equipos compatibles?
  10. ¿Tienes a quién llamar si uno falla en temporada alta?

Las diez respuestas deberían estar en el presupuesto, no en una conversación de WhatsApp que nadie recuerda. Así es como los pasamos nosotros.

Preguntas frecuentes

Lo que preguntan al final.

¿Cuál es el walkie con más alcance?

No existe "el de más alcance": el alcance lo pone el sitio, no el aparato. Un PMR-446 de uso libre en una plaza despejada llega más lejos que un equipo de 10 W dentro de un sótano. Si necesitas cubrir un edificio entero o varios kilómetros con obstáculos, la solución no es un walkie más potente sino un repetidor o una red digital.

¿Puedo usar un walkie comprado fuera de la Unión Europea?

Solo si está homologado para uso en España y lleva marcado CE. Muchos equipos baratos de importación transmiten en frecuencias que aquí están asignadas a otros servicios: usarlos puede acarrear sanción, además de interferir a quien sí tiene licencia.

¿Cuántos walkies necesito para mi negocio?

La cuenta que funciona es: personas que hablan a la vez en el turno más cargado, más uno o dos de reserva cargando. No hace falta un equipo por empleado si los turnos rotan; sí hace falta que nadie se quede sin equipo cuando entra el turno siguiente.

¿Los walkies de marcas distintas se oyen entre sí?

En analógico PMR-446, sí: la banda está normalizada, así que un Motorola habla con un Midland si los pones en el mismo canal y con el mismo código. En digital depende del protocolo (DMR, dPMR, NXDN): ahí la compatibilidad no es automática y conviene no mezclar sin comprobarlo.

¿Merece la pena el digital o me quedo en analógico?

Para un restaurante, una tienda o un evento pequeño, el analógico de uso libre sobra y sale mucho más a cuenta. El digital compensa cuando necesitas mensajería, identificación de quién habla, llamada individual, GPS o muchos grupos separados sin pisarse.

Ver las 28 preguntas frecuentes →

Seguir leyendo

Lo que suele venir después.

¿Te lo elegimos nosotros?

Dinos cuántos sois, dónde trabajáis y qué distancia hay de punta a punta. Te devolvemos una selección concreta con accesorios y presupuesto cerrado por escrito.